Una derrama económica sin precedentes históricos

El Mundial 2026 no solo es una fiesta de goles, sino un motor económico de escala colosal. Estimaciones de consultoras financieras aliadas a la organización prevén que el evento dejará unos 80.100 millones de dólares en producción económica global consolidada en los tres países anfitriones.

Durante las primeras tres semanas de competición, el gasto promedio realizado por turistas internacionales en las sedes de Estados Unidos registró un salto positivo de un 16.7% en comparación con la temporada normal, impulsando los comercios locales.

Los aficionados latinos comandan el consumo

El motor principal del consumo en las sedes son los aficionados latinoamericanos. Los estudios de consumo detallan que el 68% de la población de origen hispano sigue activamente el torneo, con un 35% planificando gastar más dinero de su presupuesto habitual en hospitalidad y entretenimiento. Los destinos favoritos de los latinos son Miami, Los Ángeles y Nueva York/Nueva Jersey, donde destinan el 82% de su presupuesto diario a la gastronomía local y restaurantes.