Un video grabado durante una asamblea estudiantil encendió el debate político y las redes sociales en Colombia. En la grabación, Viviana Marín Carmona, secretaria política de la Juventud Comunista Colombiana (JUCO) en Bogotá, afirma categóricamente que la tarea del movimiento de cara al gobierno entrante de derecha es "hacer invivible este país" y salir a manifestarse a las calles de forma masiva y constante. Las palabras de la líder juvenil provocaron una rápida división entre quienes defienden la movilización popular y quienes alertan sobre planes de desestabilización institucional.

¿Qué es la JUCO y cuál es su peso histórico?

Para dimensionar la gravedad y repercusiones de estas declaraciones, es fundamental comprender la naturaleza de la organización. Fundada formalmente en 1951, la JUCO funciona como la cantera y escuela de cuadros políticos de la izquierda radical en el país. Con una doctrina basada estrictamente en el marxismo-leninismo y una meta abierta hacia la construcción del socialismo, la JUCO ha formado a líderes históricos de la política colombiana, entre ellos Jaime Pardo Leal, Manuel Cepeda Vargas y al propio senador Iván Cepeda Castro. De allí que analistas resalten que sus discursos políticos no son improvisados, sino que obedecen a un relato ideológico estructurado.

"Esa es nuestra tarea, hacer invivible este país. Abelardo de las Espriella, decirle a la derecha, pues que sí, somos una plaga... que les va a salir a la calle todos los días de su vida..."

Los Tres Niveles de la Acción Callejera

Desde el punto de vista del derecho constitucional y la ciencia política, las acciones en el espacio urbano se clasifican en tres niveles distintos, lo cual genera discrepancias en la opinión pública respecto a la polémica declaración de Viviana Marín:

  1. Protesta democrática: Un derecho sagrado amparado en la Constitución que faculta a marchar, visibilizar el descontento y arengar pacíficamente dentro de la legalidad.
  2. Desobediencia civil: Herramienta pacífica pero deliberada, donde colectivos sociales optan por no acatar ciertas normativas o declarar paros gremiales para forzar negociaciones con el gobierno.
  3. Desestabilización: Acciones que obstruyen el funcionamiento normal de las urbes mediante bloqueos sistemáticos de vías públicas, alteración del abastecimiento y daños a infraestructuras críticas, cruzando la frontera de lo constitucional.

Dos Izquierdas Enfrentadas

Este escenario retrata la coexistencia de dos visiones dispares en la oposición en Colombia. Por un lado, una izquierda institucional conformada por senadores y congresistas que reconocen los escrutinios y defienden los canales del Capitolio para debatir reformas o proyectos frente al ministro Rodrigo Lara. Por el otro, una izquierda de movilización permanente, que recela del modelo democrático liberal tradicional, considerando que la calle y la presión popular son los únicos instrumentos legítimos para impedir retrocesos en las agendas sociales.

El gran interrogante para el nuevo gobierno reside en si la oposición radical mantendrá una estrategia pacífica de incomodidad política o si el debate se trasladará hacia la parálisis ciudadana y la afectación directa de los derechos fundamentales de las mayorías trabajadoras en Colombia.